Iluminación Escénica
La iluminación escénica, sin llegar a un canon estético, se divide entre la real u objetiva; en cuanto a la real, se consigue a partir de artilugios que garantizan la luz natural o bien una luz sintética, que proviene de foco y colores simples. Esta última busca simplemente el contraste de la iluminación de las figuras, las cuales se encuentran sobre unos fondos planos y, en esta línea, homogéneos. En general, todos los medios son buenos si llegan a ligarse y, incluso, a fundirse con la obra misma, tal cual ha creado el autor.
Evolución de los conceptos de la iluminación escénica[1]
1880 Thomas Alva Edison patenta la bombilla eléctrica de incandescencia.
