Recubrimientos
Un recubrimiento es una capa delgada de material aplicada a la superficie de un sustrato, como metal, tela o plástico, para modificar sus propiedades y brindar protección, funcionalidad o mejora estética.[1][2]
En ciencia e ingeniería de materiales, los recubrimientos son esenciales para mejorar las características de la superficie sin alterar las propiedades generales del material subyacente; mejoran la resistencia a la corrosión, el desgaste, la abrasión y la degradación ambiental y al mismo tiempo permiten características como fricción reducida, conductividad eléctrica o biocompatibilidad.[2][3] Los beneficios comunes incluyen una mayor vida útil de los componentes, ahorros de costos mediante un mantenimiento reducido y un mejor rendimiento en condiciones difíciles, como la exposición a productos químicos o altas temperaturas.[3]
